La madre es fuerte por su amor

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Se podría afirmar que en los últimos diez años en la RPD de Corea se ha hecho sentir con intensidad el amor de Kim Jong Un, Presidente de Asuntos Estatales, hacia el pueblo.

Fue un período de duras pruebas para Corea, pues tuvo que enfrentar las brutales sanciones, bloqueo y presión de las fuerzas hostiles, los desastres naturales y hasta la crisis sanitaria mundial.

Con todo, en ese país se han levantado las creaciones del pueblo como el bambú después de la lluvia: el Área de Recreo del Pueblo de Rungna, el reparto Changjon, el Complejo de Servicios de Higiene de Ryugyong, el Hospital Pediátrico Okryu, el Complejo de Piscinas de Recreación de Munsu, la Estación de Esquí Masikryong, el Club de Equitación de Mirim, la Casa de Reposo de Científicos de Yonphung, el albergue de obreros de la Fábrica Textil Kim Jong Suk de Pyongyang, el Campamento Internacional de Niños de Songdowon, el reparto de científicos Mirae, el Palacio de Ciencias y Tecnología, el reparto Ryomyong, la zona de recreo-balneario de Yangdok, la ciudad de Samjiyon en gran metamorfosis…

Estos tesoros valiosos, difíciles de citar uno a uno, no pueden concebirse sin el amor de Kim Jong Un hacia el pueblo.

Para él el pueblo eran sus amados hijos e hijas. Para sus innumerables descendientes trabajó incansablemente a la hora de comida, de noche, en la madrugada e incluso en los domingos y los días festivos. El tiempo malo, el camino tortuoso y el estado defectuoso del camino que recorrería no le suponían ningún problema. Solo le interesaba el cómo procurarle al pueblo una vida mejor. Con este objetivo estuvo siempre en el viaje de orientación, exponiéndose al frío y al calor, para hacer feliz al pueblo.

Recorrió una zona afectada conduciendo él mismo por el camino lleno de fango; para llegar a un lugar inundado al norte del país tuvo que cubrir un largo trayecto en carro, barco y avión; enfrentó las olas furiosas en su visita a una pequeña isla; también se expuso a la lluvia torrencial en su visita a una región de aguas termales para encontrar su fuente y sopesar su temperatura sumergiendo la mano en el agua caliente.

También una moderna granja de invernadero de hortalizas y una almáciga construidas en la región septentrional de Jungphyong, lejos de la capital, llevan impregnados su amor al pueblo. Ocupan una extensa área de cientos de hectáreas, gracias a su iniciativa de trasladar al otro lugar una importante posición de defensa nacional.

Incluyen cientos de viviendas, establecimientos públicos y distintos servicios. Queda bien grabado en la mente del pueblo todo lo que él hizo en relación con su construcción. En un mes visitó el lugar dos veces para indicar el rumbo y las vías para su transformación. Al cortar la cinta el día de su inauguración, dijo que hay lugares geográficamente lejanos y cercanos, pero en su alma no hay pueblo lejano ni cercano y que no podría desear más si el invernadero-granja contribuyera a la vida alimentaria de los habitantes de la provincia de Hamgyong del Norte.

En las mayores dificultades se muestra con más ardor el amor de la madre.

En marzo de 2021 en las regiones de Songsin y Songhwa de Pyongyang tuvo lugar el acto de inicio de la construcción de viviendas para 10 mil núcleos familiares.

En su discurso, Kim Jong Un dijo que edificar viviendas modernas para 50 mil núcleos familiares en la capital Pyongyang es un sueño que nuestro Partido viene acariciando y por el que ha hecho preparativos desde hace tiempo con la finalidad de procurarles a los capitalinos un entorno vital más estable y culto, y que el Partido y el Gobierno averiguaron cuántos núcleos familiares sufren la falta de viviendas y estudiaron a fondo la manera de solucionar este problema, que constituye un quehacer de capital importancia para ellos.

De hecho, esa construcción requería de una gran resolución difícil de tomar para cualquiera. Era un trabajo cuantioso y una obra que se debía realizar en un plazo muy corto. Igualmente, eran muy grandes las dificultades ocasionadas por la crisis sanitaria mundial.

Pero él no vaciló ante todas las penas y dificultades porque es una labor noble a través de la cual las riquezas del Estado y el trabajo creador de las masas laboriosas redundarán literalmente en beneficio de los mismos trabajadores.

La atenta mano con que protege y cuida más a los que sufren ha engendrado anécdotas emocionantes relacionadas con los lugares afectados últimamente por la furiosa naturaleza.

Fue él quien comprendió como nadie la deplorable situación y sufrimientos de los afectados por la inundación, quedándose sin casa y sin patrimonio doméstico, y dijo que en un momento como ahora precisamente nuestro Partido debe asumir plena responsabilidad de ellos, compartir sus padecimientos y acercarles más para aliviárselos. Adoptó todas las medidas para procurarles mejores viviendas que las anteriores. Gracias a él, en varias regiones afectadas fueron distribuidas gratis las nuevas viviendas a sus pobladores y estos se trasladaron a ellas bailando y gritando viva el Partido del Trabajo.

Él suele decir que cada vez que observa la mirada ingenua y con esperanza de las personas durante su viaje de orientación, reafirma su determinación de entregarse de lleno para ellas. Encomienda a los funcionarios meditar a toda hora sobre los gustos y deseos del pueblo y trabajar solamente conforme a ellos. Jura no vacilar en dar su vida para corresponder a la gran confianza depositada en él por el pueblo, aunque se quede sin fuerza en el empeño, y de seguirle fiel hasta el fin del mundo. Y el pueblo se siente infinitamente orgulloso de tener a un gran padre.

Pero este no está satisfecho. Siempre que se encuentra con el pueblo feliz y alegre gracias a sus propios esfuerzos, adivina sus nuevos deseos y ratifica su voluntad de procurarle una mayor dicha.

En el tercer pleno del octavo período del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea, celebrado en junio de 2021, señaló que la abnegación al pueblo propugnada como ideal sagrado por el Partido deviene una guía práctica y norma de acción consistentes en responsabilizarse de su vida y enaltecerlo con el servicio incondicional, royendo el hueso y cortando la carne si fuera necesario. Por muy difícil que sea la situación, agregó, el Partido debe adentrarse más en el pueblo, ser su firme puntal de apoyo, compartir con él las penas y las alegrías y consagrarse de lleno por su bienestar.

También indicó que no existe tarea más importante que criar robustos y sanos a los niños, futuro de la patria, que ofrecerles condiciones de crianza óptimas, aunque esto requiera de colosales fondos, constituye una política de suma importancia y el deseo supremo de nuestro Partido y Estado, y que atenderlos con más devoción pese a las dificultades y avanzar con la fuerza de ese amor y con tesón hacia el comunismo del futuro debe ser el modo de avance y desarrollo de nuestra revolución.

El mandatario de la RPD de Corea es el más fuerte por su amor hacia el pueblo.

 

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