Marruecos y México; un reencuentro en espera; Román López Villicaña

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Me di a la tarea de encontrar las similitudes entre tratar de abundar un poco sobre México y Marruecos, la cuestión del desencuentro, porqué no se han podido encontrar estos dos páises que tienen mucho en común.

La geografía le ha dado a ambos un lugar privilegiado. Son países montañosos, el Atlas en el caso de Marruecos, lo cual le permite tener microclimas con una gran variedad de produccion en la vida agrícola, mientras en México, las coordilleras como la Sierra Occidental, Oriental, así como el eje volcánico, nos proveen ecosistemas que van desde el trópico húmedo hasta el desierto. Los dos comparten el Paralelo 30, que pasa en el centro del país y en Marruecos por las provincias del sur.

Marruecos tiene los desiertos hacia el sur y México hacia el norte, eso le ha servido como protección para el país. Acuérdense de cuando Estados Unidos quiso invadirnos, prefirieron optar por otra estrategia como la anfibia, entrando por Veracruz, porque por el desierto sus tropas no podían hacerlo. Ya por Matehuala se les complicó porque las líneas de abastecimiento estaban muy lejos. A Marruecos le ha servido como base para la expansión hacia el sur y como una protección natural. Todo el mundo ha considerado al desierto como una barrera, lo cual no es cierto. Siempre ha sido una zona de comunicación, pues por ahí pasaban las caravanas que iban hacia la cuenca del Río Níger y del Río Senegal. De allá, se traía oro que se cambiaba por sal, plumas de avestruz, márfil y muchos otros productos que sólo hay en el Africa subsahariana y que también se vendían en el sur de Marruecos.

Todo eso enriquecieron a las ciudades del Magreb. Los europeos compraban el oro antes del descubrimiento de América en el norte de esta región: en Tánger, en Marrakesh, en todos estos puertos del desierto que estaban dedicados a esto. El oro lo compraban los europeos en Marruecos antes del descubrimiento de América. El que llegó a cortar este comercio fue Francia porque se metió en Senegal e intervino para interrumpir el paso a las rutas. Otra causa fue el descubrimiento de América que abrió una nueva via de comercio.

En México tenemos montañas nevadas en verano. En Marruecos en invierno. Igual con bosques de coníferas. Esta situación montañosa ha hecho que los ambos países tengan un problema de comunicación porque es muy difícil comunicar nuestras tierras. Vean como ejemplo la carretera a Tuxpan, que ni siquera se terminó bien, pero ha agilizado mucho el transporte. Acuérdense como era un problema real. Marruecos también ha tenido que invertir grandes capitales para comunicar su territorio. A diferencia de nosotros, ellos sí han modernizado sus redes de ferrocarriles, las nuestras todavía datan del periodo porfirista, eso si no es que las hemos abandonado.

Ambos países carecen de ríos navegables. Si vemos el caso de la potencia que ha sido EE.UU. es porque tiene al Río Mississippi, que es navegable hasta San Louis y conecta con el Golfo de México. Ellos podían comunicar medio país con eso e impulsar el comercio regional de una forma barata. Ni México ni Marruecos tienen ríos navegables. Sin embargo, se han usado como represas para la hidroeléctica y la irrigación, lo cual ha servido para que Marruecos, que sólo tiene un 27 por ciento de territorio cultivable y México el 14 por ciento, hayan desarrollado una agricultura permamente. No somos una potencia exportadora pero ya empezamos a hacerlo con el aguacate, mientras que Marruecos resulta interesante por la cantidad de productos como aceitunas y cítricos que exporta a los mercados europeos.

También coinciden en ser potencias en la energía solar, México al norte, Marruecos hacia el sur. Ambos poseen dos mares, el Mediterráneo y el Atántico para los marroquíes; el Atlántico y el Pacífico en México. En ese sentido somos privilegiados realmente. En el caso de Marruecos, la corriente que baja del norte hace que los ganaderos puedan desarrollar este sector, y a los caladeros en la pesca.

Respecto a la pesca, hay que destacar que no tenemos una captura de agua fría como lo tiene Marruecos, salvo en la parte de Baja California. A pesar de que ellos tienen 3,460 kilometros y México tres veces más, somos países estratégicos, Marruecos no sólo lo es en Africa sino de Medio Oriente y del Magreb frente a Europa. Mexico es la vanguardia de América Latina y de la América anglosajona. Esto los ha convertido en zonas de tránsito. Somos un país de tránsito para los centroamericanos y sudamericanos. En Ceuta y Melilla pasa lo mismo, pues por ahí los migrantes quieren cruzar hacia España.

En cuanto al turismo, el país número uno que atrae paseantes en Africa es Marruecos. En 2019, trece millones de turistas visitaron ese país, México recibió ese año 43 millones; salvo por la proporción ambos son países atractivos para el turismo. A Marruecos llegan generalmente los europeos, a México los canadienses y estadounidenses. Los dos poseen playas hermosas, pero también cuentan con un potencial histórico tremendo. Comparten herencias gastronómicas, y una minería como los fosfatos marroquíes, y la plata mexicana; que nos hacen líderes en esta producción.

¿Cuál ha sido el problema de esta falta de reencuentro?

Cuando México se independiza, Africa realmente no era bien conocida. México no ha visto hacia Africa, que fue repartida por las potencias colonialistas en la Conferencia de Berlín en 1884-85. En la época porfirista se quiso abrir un consulado en el norte de Africa, pero en sí lo único que se sabía era que los españoles y franceses querían apoderarse de esas tierras. Se sabía que el Tánger era la salida al Mediterráneo, pero se ignoraba si valdría la pena abrir un consulado.

Marruecos siempre ejerció influencia sobre el Sahara porque por ahí pasaban todas las caravanas que se adentraban por la costa hasta el Río Senegal. Sinceramente, una de las cosas que han impedido que ambs países tengan una buena relación ha sido el reconocimiento de la rasd y que nadie en México ha querido calificar como un error de la diplomacia mexicana. Lo que han hecho es ponerlo debajo de la alfombra en espera de que con el tiempo se olvidara, pero en realidad nadie ha hecho nada por quitar ese reconocimiento. Hace poco el Rey Mohammed VI elogió el reconocimiento hecho por España, y yo pregunto quién mejor que ellos que estuvieron en ese territorio son los más adecuados para saber a quién pertenece el Sahara. Ellos mismos se lo regresaron a Marruecos. No me cabe la menor duda de que ambos podemos tener una relación firme y amistosa, Debemos esforzarnos para buscar un reencuentro y superar los obstacúlos, por ello creo que el reconocimiento de la rasd es algo superable y pasajero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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