Los amos del mundo y los tiempos de hoy

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Las teorías conspirativas están activas y claramente algunas tienen un asidero muy real, cuya dimensión y alcance supera la ficción y a los cineastas de Hollywood.

Sabedores de que la ONU sucumbe como un dinosaurio en la era mesozoica, esto es un hecho, al fin llega el momento del G20 o G7 nos indican los hechos.  ¿Conseguirán estos poderes su anhelado gobierno único? Estas reflexiones las hace Cristina Martín Jiménez escritora e investigadora española autoridad mundial en el grupo Bilderberg y los nexos globales de los llamados amos del mundo.

Objetivamente, la credibilidad de los organismos internacionales está muy gastada, deteriorada y determinantemente superada por los hechos. Adiós a un proceso globalización, valoración del sentido de lo local y el peligro de un mundo nuevo y por tanto de un nuevo orden, la pizarra se empieza a dibujar. Casi como un guion escrito por mentes poderosas vemos como esta crisis es un punto de inflexión en la historia del hombre.

La hiperglobalización de las últimas décadas se acaba, al menos como la conocemos, el capitalismo liberal está en quiebra, el petróleo en el suelo, las calles vacías y el modelo de vida al que estábamos acostumbrados en extinción.

Los peores pronósticos de los teóricos de la conspiración se están cumpliendo a paso acelerado. El llamado “contubernio global” vinculado a la Agenda 2030, mismo que alienta el advenimiento de una gobernanza mundial, control de la población, liberalización del aborto, identidad de género, programa de reducción de población e la implantación de biochip, plan que esta desarrollando de acuerdo al guion.

Vamos por un ejemplo real y en desarrollo. “Bill Gates anuncia que implantará microchips para combatir Covid-19 y rastrear las vacunas y casos”.

Otra iniciativa en asociatividad de Gates con el MIT, es un implante de microchips anticonceptivos que permitirá a las mujeres controlar las hormonas anticonceptivas en sus cuerpos, para hacerlo, Microsoft ha formado una alianza con otras cuatro compañías, a saber; Accenture, IDEO, Gavi y la Fundación Rockefeller, esta ultima central en el esquema de poder del club Bilderberg. El proyecto, por si fuera poco, cuenta con el apoyo de las Naciones Unidas y se ha incorporado a la iniciativa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.”

“El asunto diseñado por estas élites de inspiración luciferina ha calado hondo en la ONU y cuenta con el visto bueno de los llamados amos del mundo,  la idea de colocar el consabido chip de identidad universal a todas las personas del globo para el año 2030 (tesis difundida por unos medios y desmentida por otros), idea que no tiene nada de extraña; al contrario, puesto que apela a una lógica tecnológico-estructural de carácter orwelliano,  al imponer el sistema biométrico universal (suerte de sueño totalitario que hubiera hecho las delicias de un Stalin, Hitler, Pol Pot y otros).

El poder global léase, las élites que han pasado de ser actores del poder del Estado-Nación descritas por Mills, hasta una Élite global que hoy conocemos y vemos diseminada en el juego del poder transnacional, poder basado y centralizado en el control del capital global en todo el mundo.

La élite global del poder funciona, se activa y reúne como una red mundial no-gubernamental de gente rica instruida, educada de manera semejante, con intereses comunes sobre cómo manejar, facilitar y proteger su riqueza global concentrada para asegurar así el crecimiento continuo del capital. Parece un disparate, pues no, vemos como la élite global del poder influye y utiliza las instituciones internacionales controladas por autoridades gubernamentales, a saber: el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Organización Mundial de Comercio (OMC), el G-7, G-20 y muchos otros, objetivamente el proyecto de la agenda globalista.

Las redes de concentración del poder y del capital requieren por su parte de canales de propaganda en la referencia a la nomenclatura de Joseph Goebbels, y tres de sus principios.

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

Esta potente justificación ideológica es continua y diaria en nuestro tiempo, la construcción de la verdad y post verdad se hace compleja y difícil ante la presencia de los gigantes corporativos, concentración de medios de comunicación y la expansión del uso de compañías de propaganda y relaciones públicas en los sistemas de noticias del mundo.

Cristina Martín Jiménez la periodista y escritora sevillana a la hacíamos referencia al comienzo de estas notas, es la autora del primer libro publicado en el mundo acerca del Club Bilderberg.  El Club Bilderberg. Los amos del mundo (2005), la institución más elitista, poderosa y discreta de la actualidad. A este título siguieron otros Los planes secretos del Club Bilderberg, su última obra, pone el punto de atención en las diversas actividades de esta entidad, allí podemos leer y poner atención a que nada es casualidad y todo tiene un guion claramente diseñado.

En las reuniones secretas de Bilderberg se decide el destino del mundo y sus pasajeros, hábitat y recursos.  El objetivo del Club es acabar con nuestras libertades personales y manipularnos mediante un único gobierno mundial establecido desde ONU hacia actores legitimados por su poder financiero. ¿Cómo es posible que Google, Microsoft, Facebook, Coca-Cola, SpaceX o el FMI puedan cambiar y controlar tanto nuestras vidas?

Recientemente, el prestigioso periódico El País de España publicó un estudio del Naciones Unidas y el Banco Mundial fechado en septiembre 2019 donde estos organismos avisaban del serio peligro de una pandemia que, además de cercenar vidas humanas, destruiría las economías y provocaría un caos social en todo el orbe.

El informe, por cierto, llamaba a prepararse para lo peor: una epidemia planetaria de una gripe especialmente letal transmitida por vía respiratoria. Señalaba que un germen patógeno de esas características podía tanto originarse de forma natural como ser diseñado y creado en un laboratorio, a fin de producir un arma biológica.

Y hacía un llamamiento a los Estados e instituciones internacionales para que tomaran medidas a fin de conjurar lo que ya se describía como una acechanza cierta. La presidenta del grupo que firmaba el informe, Gro Harlem Brundtland, antigua primera ministra de Noruega y exdirectora de la Organización Mundial de la Salud, claramente una autoridad sanitaria global.  Ella, denunció que un brote de enfermedad a gran escala era una perspectiva tan alarmante como absolutamente realista y podía encaminarnos hacia el equivalente en el siglo XXI de la “gripe española” de 1918, que mató a cerca de 50 millones de personas. Coincidencia o algo entre líneas, juzgue usted.

Los Amos del Mundo tienen en común valores y principios fundamentales que son el cimiento o base de su unidad, el secretismo de sus reuniones y la idea autoimpuesta que el mundo es para su control. Naturalmente, la adhesión a estos principios es obligatoria y compartida.

Los principios:

1 – El fin justifica los medios.

2 – El fuerte debe dominar al débil. La fuerte ha sido concebido para ser un predador, y el débil para ser la presa.

3 – La eliminación de los débiles es conforme al principio de la selección natural (cf. Darwin).

4 – La vida de todos los individuos no tiene el mismo valor. Los que tienen un valor negativo pueden ser eliminados, en el interés superior del conjunto.

5 – El mundo debe ser gobernado por una elite.

En suma, el llamado Nuevo Orden Mundial es hoy la concentración del Poder en muy pocas manos, lo que siempre desemboca, como ya conoce la memoria europea y de otras latitudes en un totalitarismo, en muchos casos, Bilderberg se asemeja a un depredador cuando controla aspectos muy relevantes de nuestras vidas e impide la libertad de pensamiento, de opinión y de expresión. Causalidades y no casualidades.

*El autor es investigador, consultor, docente, presidente de la Fundación Global Africa Latina y directivo internacional de la Universidad Unilogos Miami Florida.

 

 

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