La mujer en Corea del Norte

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En conmemoración al Día Internacional de Mujer, la Embajada de Corea del Norte en México presenta el siguiente artículo relativo a cómo viven y se expresan la mujeres en su país, bajo la política de una Corea autosuficiente, segura y solidaria, bases de la Idea Juche establecida por el gran líder Kim Il Sung. 

“¿Se siente feliz?”
“¿Qué dice? ¿Hay una mujer que no se siente la felicidad por ser una madre?
Además, soy madre de trillizos.”
Es un trozo de las conversaciones entabladas entre un periodista occidental,
quien visitó la Casa de Maternidad de Pyongyang de la República Popular
Democrática de Corea, y una mujer norcoreana que dio a luz los trillizos, 455-a
trillizos nacidos en este hospital.

La mujer coreana tiene un talento especial para la creación de obras de arte en seda.

La sencilla y franca respuesta de la coreana sorprendió a la periodista. Era
natural que ella se admirara tanto porque ha venido del Occidente, donde la
mayoría de las mujeres no quieren dar a luz y padres están rechazados por sus
hijos.
En el mundo occidental, el consejo frecuente es: No venga al mundo como
una mujer; si naces como mujer por el castigo de Dios, no cometes un error de
ser madre. Es una cosa ordinaria lo que madres maltratan a sus hijos, los
abandonan y hasta los matan. En Estados Unidos, la ley permite que una madre
abandone a sus hijos, incitándoles a madres proceder así sin vacilación alguna.
Lo pero de todo es que un libro sobre porqué la mujer no debe tener hijos, ha
sido una superventa, una expresión de punto de vista de mujeres sobre madres.
Con todo, en la RPD de Corea no existe ninguna razón de que las mujeres
vacilan en el parto y abandonan sus hijos.

La mano de obra de la mujer coreana es fundamental en la industria.

Las coreanas paren sin ninguna preocupación e incomodidad en la Casa de
Maternidad de Pyongyang y en otros hospitales similares en varias partes del
país. Tanto los trillizos como sus padres reciben respectivamente una daga
ornamental de plata o anillo de oro y se les ofrece una vivienda elegante.
Beneficios sociales como la reducción de hora laboral se les otorgan a mujeres
de varios hijos. No hay madres que se despiden de su trabajo y reciben salario
bajo.

El talento de la mujer se ha reflejado en todas las áreas del arte como la música tradicional coreana.

Niños aprenden a sus anchas y hacen florecer sus aspiraciones y talentos en
el sistema educacional bien regulado florecen plenamente sus talentos – desde la
casa-cuna hasta escuelas de todos niveles y palacios de jóvenes y niños –
recibiendo uniformes y otros artículos escolares por el Estado. Lo más
asombroso es que la educación y todos los beneficios sociales para ellos son
gratuitos.
Las madres de Corea que crían sus hijos por el cargo del Estado y con el
trato privilegiado social son verdaderamente afortunadas.

La danza tradicional coreana es también un ejemplo del esfuerzo realizado por las mujeres coreanas. La danza y la música requieren de un gran esfuerzo y dedicación.

La periodista, que lanzó la pregunta a la mujer de trillizos, escribió en su
artículo titulado Impactos en Corea: En el Occidente, cuando una mujer diera a
luz un niño, ella primeramente diera un suspiro de inquietud y preocupación.
Pero, en Corea del Norte, los padres de trillizos reciben los regalos de anillo de
oro o dagas ornamentales de plata y disfrutan de todos los beneficios sociales;
era mi tontería preguntar a tal mujer si ella fuera feliz.

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