¡Happy Independence Day!, Estados Unidos

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Estados Unidos festeja su 243 aniversario de su independencia en medio de un gobierno fuertemente retraído hacía sí mismo. El presidente Donald Trump ha impuesto un sistema proteccionista bajo una visión que exige una mayor hegemonía estadounidense sin compartir abiertamente a menos que se plieguen a sus designios.

En realidad no ha cambiado nada el estilo de liderazgo estadounidense, sólo que Trump ha tendido a ser directo y más abierto en sus medidas, cuando otras administraciones se han mostrado más prudentes y elusivos. A un siglo del Tratado de Versalles, con el que se dio término a la Primera Guerra Mundial, la potencia norteamericana quedó excluida de las negociaciones hechas por Francia y Gran Bretaña, quienes prácticamente se repartieron el botín de Medio Oriente.

Actitudes como estas fueron las que expertos historiadores como Paul Johnson aseguran que dio origen a una política norteamericana de apego a sus intereses, que se concretó a lo largo del siglo XX y hasta nuestros días, dejando atrás el principio básico que alentó la Declaración de su independencia, firmada el 4 de julio de 1776 en Filadelfia, Pensilvania.

En un comunicado, el Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en México, John Creamer, recordó precisamente las palabras que son la esencia de esa declaración y de la conmemoración a su fiesta nacional, a decir: “que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.”

Creamer mencionó también otras líneas del documento nacional donde la independencia se transforma en un ejemplo de liderazgo para el mundo: “Nos comprometemos el uno al otro con nuestras vidas, nuestras fortunas, nuestro honor sagrado.” Con estas palabras y este compromiso, los Estados Unidos proclamó su soberanía de la Corona Británica y afirmó su derecho a la autodeterminación.

“Este ejemplo”, dijo el diplomático, “tuvo un impacto global entre las naciones que aspiraban a la libertad. Muchas de las personas que lucharon por la independencia y defensa de sus derechos humanos en diferentes países alrededor del mundo se inspiraron en la Declaración de Independencia Estadounidense. La Constitución Mexicana de 1857 contenía una declaración de derechos inspirada en parte en la de los Estados Unidos, al igual que la Constitución de 1917, la cual codifica en su primer capítulo los “Derechos Fundamentales.”

A más de dos siglos de su movimiento independentista, Estados Unidos no sólo ha sido un ejemplo, sino un actor principal de movimientos sociales, algunos desestabilizadores y otros forjadores de políticas internacionales.

Países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Siria, Rusia y China no ven de igual manera el liderazgo estadounidense como Brasil, Colombia, Argentina e Israel. Para los primeros, la marca Estados Unidos es un símbolo inequívoco de intervencionismo, mientras que para los otros, es un peldaño a la consolidación de la paz y la libertad.

Sea como sea, Estados Unidos es un país con un gran pueblo y una cultura que ha trascendido sus fronteras. Es el objetivo de millones de migrantes que buscan el sueño americano a riesgo de sus vidas. Ciertamente, no sabemos si podrán destruir a los extraterrestres (si es que estos existen y se atreven a venir a conquistar la Tierra) pero con con todo y Hollywood, enviamos un saludo al pueblo estadounidense en su fiesta nacional: ¿Happy Independence Day!

Foto: Proceso.com

 

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