Reconoce Nursultán Nazarbayeb, trascendencia del poeta kazajo Abay Kunanbayev

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El Primer Presidente de la República de Kazajstán, Elbasy Nursultan Nazarbayev.

El Primer Presidente de la República de Kazajstán, Elbasy Nursultan Nazarbayev comparte el “Testamento Espiritual de Abay” La historia de la humanidad ha demostrado repetidamente que las grandes personalidades vienen a este mundo con mayor frecuencia en épocas críticas, cuando lo viejo se destruye mientras lo nuevo crece y la sociedad pasa de una condición a otra.

La figura del gran poeta y pensador, Abay Kunanbayev es uno de estos casos. Abay se convirtió en el fundador de la era de la Ilustración y el Despertar en la estepa kazaja que comenzó a finales de los siglos XIX y XX, su invaluable legado se convirtió en la guía moral de las personas en el camino hacia el futuro.

El Primer Presidente de Kazajstán, Elbasy Nursultan ha sido un gran seguidor de
su sabiduría. Desde pequeño absorbió el espíritu de su obra y lo impulsó a expandir sus
horizontes de intereses y conocimientos

“Cuando la aparentemente indestructible Unión Soviética se derrumbó y la difícil misión de construir un nuevo estado independiente cayó sobre mí, volví a recurrir a los mandamientos del sabio Abay, a través del prisma de la nueva lectura me formé en la
mente una imagen del futuro de mi país”

Las generaciones que viven ahora tienen la oportunidad de estar orgullosos de la hermosa capital con su propio estado independiente y deben ser conscientes de esta ventaja, estimándola como un tesoro nacional invaluable.

Abay Kunanbayev, fundador de de la era de la Ilustración y el Despertar en la estepa kazaja que comenzó a finales de los siglos XIX y XX.

“Estoy muy agradecido con el destino por tener el honor de liderar la construcción de una nueva capital a orillas del Ishim y así hacer realidad este sueño de Abay.” pronunció el Primer Presidente. “Incluso antes de obtener la independencia, tomamos una decisión que marcó significativa el destino de toda la humanidad. El decreto sobre el cierre del sitio de
pruebas nucleares de Semipalatinsk.”

La paz a Kazajstán llegó después de más de cuarenta años, durante los cuales monstruosas explosiones sacudieron estos espacios abiertos, infectando las entrañas de esta tierra, su superficie y el cielo sobre ella. Cuando el sitio de pruebas se quedó en silencio, quizás el genio del poeta que elogió la vida pacífica y libre de la gente finalmente suspiró aliviado.

“Adamzattyn barin sui bauyrym dep” – “ama a toda la humanidad como a un hermano”. Este principio moral de Abay está destinado a vivir para siempre. Desde tiempos inmemoriales la idea de la unidad del pueblo siempre fue planteada por los sabios antepasados de Kazajstán.

En el siglo XIX Abay definió la unidad de la nación como una condición para su entrada en el camino del desarrollo moderno de la humanidad: “Birindi, kazak, birin dos, kormesen istin bari bos” – “Si no ves un amigo en tu vecino, todas tus acciones son inútiles”. Esta fue la manifestación de la excepcional sagacidad del genio.

Por eso, en el fortalecimiento de la independencia de Kazajstán y en diversos discursos, el Primer Presidente siempre recuerda la necesidad de fortalecer la unidad del pueblo y preservar la paz en el país.

El año pasado, el Jefe de Estado decidió celebrar el 175° aniversario del gran poeta, concebido entre otras cosas como una revisión de los logros políticos, económicos y culturales del Kazajstán actual que ha entrado con confianza en el siglo XXI.

Ante todos los asistentes compartió la admiración que tiene hacia Abay. “Honrar a Abay es un evento que es necesario no solo para Almaty y Semey, la Unión de Escritores y otras asociaciones creativas. Este es un día festivo de toda la república y todo el pueblo de Kazajstán, de hecho, este es un examen de la preservación de nuestra memoria histórica y espiritual y si lo desea, una prueba de nuestra organización y capacidad para realizar un evento de este tipo a nivel nacional. Con todo esto, es importante entender que el aniversario de Abay no es un evento ostentoso.

Monumento de Abay Kunanbayev, frente al Palacio de la República, Almaty, Kazajstán.

En memoria de un gran hombre, no es necesario organizar magníficas celebraciones con las que debo decir, francamente, estamos acostumbrados a celebrar fechas significativas. Necesitamos racionalidad, conveniencia y, lo que es más importante, tacto y moderación. El aniversario debe celebrarse bajo el signo de la alta cultura, no la pomposidad. El mismo Abay nos llamó a esto y por eso debemos ser fieles a sus preceptos”.

Estas palabras fueron dichas por una razón. No tiene nada que ocultar que en el período inicial de la independencia, cuando los espacios en blanco en la historia nacional de Kazajstán comenzaron a llenarse cada vez más activamente, muchos ciudadanos, siguiendo el principio moral “oli razy bolmai, tiri baiymaidy” – “mientras los muertos están inquietos, los vivos no conocen la prosperidad”, se encargaron de restaurar la memoria de sus antepasados, tanto los bis y batyrs conocidos popularmente como las celebridades locales.

Sin importa lo difícil que fue la época de Abay, donde se restringía el espíritu y la voluntad de la gente, él miró hacia el futuro con esperanza, preocupándose por la juventud de los próximos días, dedicándoles poesías: “zhana ospirim, kok orim”, “tileui, өmiri aldyndagy”, “kokiregі sezimdі, tilі oramdy” – “nueva cosecha, campo verde fresco”, “mensajeros románticos del futuro”, “generación con un pensamiento sensible,  una sílaba elegante”.

Este año, en su 175° aniversario de Abay, estalló una pandemia de coronavirus, cuyo efecto destructivo no pasó por alto a ningún país del mundo. Guiados por la fe de un futuro mejor superaremos estas dificultades temporales. Abay también habló sobre esto:

“¿Zhamandykty kim kormeidi? Umitin uzbek – kairatsyzdyk. Duniyede esh narsede bayan zhok ekeni ras, zhamandyk ta kaidan bayandap kalady deisin? Kary kalyn katty kystyn artynan kogi kalyn, koli mol zhaksy zhaz kelmeushi me edi?” – “¿Quién no se ha enfrentado al mal? Perder la esperanza es mostrar falta de voluntad. Si es cierto que nada es eterno en el mundo, entonces ¿por qué el mal debe permanecer eterno? ¿O acaso no viene un hermoso verano floreciente después de un severo invierno nevado?

Las palabras e ideas de Abay, que sirven como piedras angulares de nuestra vida cotidiana moderna, continuarán encontrándose concretamente en nuestras acciones creativas y aspiraciones progresistas.

Abay no solo es el mejor representante de su pueblo, su gran mentor y orgullo, sino
también es propiedad de toda la humanidad.

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