Trump es un prepotente niño adulto: Daniela Aruj

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Apenas habían pasado tres días de 2018, cuando el escritor y periodista estadounidense Michael Wolff publicó un libro que sacudió no solo a Estados Unidos, sino al mundo entero. El título Fire & fury exhibía la personalidad del presidente número 45 en la historia de la Unión Americana.

En tan solo cuatro semanas, se ha convertido en un récord de ventas superando los dos millones de ejemplares vendidos. En él, Wolff hace una radiografía del magnate inmobiliario donde lo exhibe como un individuo carente de todo profesionalismo político, lo que se refleja en los constantes errores que comete durante su administración, en la cual, por cierto, no se le puede ver ni pies ni cabeza debido a su constante cambio de mentalidad.

El periodista norteamericano logró pasar más de 200 días en la Casa Blanca, tras la victoria lograda por Trump es unas elecciones que, además, son cuestionadas por haber recibido ayuda de una injerencia rusa. Según él, sus propios colaboradores tienen la impresión de estar trabajando con un mandatario poco serio, disperso y carente de atención, en una actitud que parece más la de un niño que la de un político profesional.

En una entrevista concedida al diario español El País, Wolff reveló aspectos aún más preocupantes de Trump, como su carencia de creencias o de escrúpulos, su tendencia a hacer cosas que le gustan y a rechazar lo que le exige meditar o analizar, propenso a mentir, casi rayando en la mitomanía. Asimismo, por su actitud prepotente, resultado de su ambición empresarial y de un egocentrismo por el que Wolff lo ha mencionado como el Rey Sol.

Para colmo, lo exhibe como un compulsivo sexual que busca tener a las mujeres más bellas a un grado de tal posesión que las considera como trofeos. Según sus propias palabras: “(Trump) es un mujeriego, toda su vida ha ido detrás de las mujeres. Quiere sexo cada minuto del día. Quiere dominarlas a cada paso del camino. La mujeres son el principal interés de su vida. Por eso creó su propio concurso de belleza”, y remató diciendo que tiene a (Melania) más como un trofeo que como a su esposa, bajo un esquema de matrimonio acordado.

Aunque lo muestra como un ganador, también lo califica como el “presidente más despreciado en la historia moderna”, cuyo mayor miedo es que el fiscal especial investigue su historia financiera. “Eso le aterroriza y por ello en cualquier momento puede destituirle”.

Ante esta situación, Daniela Aruj, consultora en imagen, coaching [entrenamiento para alcanzar metas] y branding [construir una marca] político, argentina de origen, quien es experta en transformar e identificar las debilidades, deficiencias e incapacidades de profesionales como políticos y empresarios, comentó que la personalidad de Trump realmente coincide con los comentarios hechos por Wolff al diario español. Esta es la entrevista que concedió a Siempre! vía telefónica.

Daniela Aruj, consultora en imagen, coaching y branding político

¿Qué impresión tiene del libro Fire & fury y de la manera en que su autor Michael Wolff presenta al presidente de Estados Unidos?

Lo considero como un método propagandístico. Ha tenido un récord de ventas porque está pintando a un Donald Trump totalmente extremista, carente de estrategia política, poco inteligente; una persona que se basa en impulsos. Presenta a una persona que actúa de esta forma y que no tiene una preparación para plantearse los objetivos del gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, él matiza que es la perfección.

Como experta en coaching ontológico, ¿qué es lo que se persigue con un método como ese?

Es un proceso conversacional que busca trazar objetivos con el cliente, específicamente para determinar juicios de valor, sus inseguridades, sus debilidades, sus aptitudes. Todo con la finalidad de transformarlo en liderazgo. Básicamente se aplica a cualquier persona que quiera lograr un objetivo, puede ser un funcionario, un profesionista, un comerciante, un periodista. Se trata de cualquier persona que tiene un objetivo y que quiere conseguir resultados eficaces, óptimos en varios ámbitos desde el familiar, hasta el profesional o empresarial. En mi caso, yo lo aplico a mis clientes que son políticos, sindicalistas y empresarios.

En el coaching ontológico no se trata de convencer al cliente de algo, más bien exploramos en él a través de preguntas poderosas, porque lo que se busca es elevar la conciencia del cliente; que pueda verse a sí mismo y descubrir cuáles son los aspectos más sustantivos y más positivos para encauzarlos hacia una mayor eficacia. A través de esos aspectos buscamos elementos cruciales. Trabajamos con un mapa mental que nos permite conocer cómo hemos vivido y cómo nos hemos desarrollado en la vida; entonces, la mirada del otro es muy importante para construir una visión global.

Daniela Aruj, consultora en imagen, coaching y branding político.

¿Cuál es la tendencia que usted usa en torno a la preparación de políticos?

El proceso que yo uso en el coaching ontológico tiene más que ver con el coaching de oratoria y el de comunicación no verbal; después de eso procedemos a la programación neurolingüística. Esto último es lo que nos permite visualizar las reacciones, si el cliente ve hacia arriba, hacia abajo, hacia un costado, si hay indicios de que está recordando algo, de que está inventando, de que se está proyectando, si está abierto o se está cerrando. Sabemos todo eso y construimos marca con esos elementos. Esto forma parte de un proceso que se llama branding para el cliente.

Con estas perspectivas, ¿cómo enfoca a Trump?

Lo veo como un niño adulto; como una matrushka que por fuera es un adulto y que tiene adentro a un niño. Por fuera parece un adulto que quiere encarar los asuntos del mundo, pero ese niño que tiene dentro también tiene un corazón de empresario; eso hace que se proponga conseguir un objetivo en cualquier cosa. No hay una estrategia de crecimiento en torno a él, al menos yo no la puedo percibir. No es un político de alma ni de raspas. Es una persona que se proyectó como político para ganar y lo logró, pero no lo veo siguiendo una política.

Lo más seguro es que sí va a cumplir su mandato, pero no creo que lo pueda renovar. Esto es, ni si se lo propone o no, pero lo que sí veo es que este será su único mandato.

(Artículo compartido del original publicado en la revista Siempre! www.siempre.com.mx)

 

Trump es un prepotente niño adulto

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