¿Proxima serie en la televisión catalana? Los hechos son reales

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Gaby Arnaud*

El líder independentista Carles Puigdemont permanecerá en una cárcel al norte de Alemania. El pasado lunes 26 de marzo, los catalanes conocimos la noticia de su arresto y la decisión del Tribunal de primera instancia de Neumüster de mantenerlo en prisión provisional a la espera de ser entregado a España.

Fue detenido en Alemania cuando viajaba de Finlandia a Bélgica. Había acudido al primer país a una conferencia, y a su regreso fue detenido. Será la fiscalía de Schieswig la que determine si lo entrega a España, una vez que se revisen los documentos de su extradición.

Las razones que arguye España para solicitar su proceso: “Cometió delito de sedición, rebelión y malversación de fondos públicos, después de su participación en el proceso de independencia de Cataluña que fue prohibido por las autoridades”.

Sus simpatizantes no se quedaron callados y salieron a las calles para protestar por su detención y visible desacuerdo. Como siempre sucede en estos casos, no todos lo hicieron de manera pacífica, lo que llevo a las autoridades a participar y algunos salieron con pequeñas lesiones que posteriormente utilizaron para victimizarse.

Como recordamos en Noviembre del año pasado huyó a Bélgica y desde entonces radicaba en aquel país que le dio libertad bajo fianza. Cabe mencionar que en Bélgica no existe un delito parecido al de “rebelión”, lo cual complicará ser juzgado por ese delito en aquel país.

España comenzó a temer que de las tres razones de extradición sólo fuera extraditado por una de ellas, la más leve y no por las más importantes. Además podía pedir asilo en aquel país. Puigdemont ya se había declarado “presidente legítimo”.

Ahora Alemania debe jugar la pieza clave. Está en su terreno decidir si los delitos que se le imputan son “punibles bajo las leyes alemanas”. Lo cual quiere decir, que no lo pueden extraditar por delitos que en Alemania no sean considerados como tales.

De los tres delitos que se le imputan, Alemania sólo reconoce dos. El principal es la Alta Traición, sin embargo se considera que debe ser realizada con uso de la violencia, cosa que Puigdemont no utilizó.

Por otro lado, las autoridades alemanas se muestran preocupadas, porque no hace mucho tiempo decidieron rechazar unas solicitudes de extradición de Turquía, porque consideraron que los políticos opositores no serían juzgados con imparcialidad en su país.

¿Puede esta situación sentar precedente ante esta nueva solicitud de extradición?Tendremos que esperar el desarrollo de los acontecimientos y como en una buena serie de televisión quedamos a la expectativa de la próxima temporada.

Si Alemania decide enviarlo a España tendrá que suceder en un plazo de 60 días. Y las acusaciones españolas lo podrían llevar a unos 30 años en prisión.

*Gaby Arnaud es corresponsal de EmbajadasTV en Cataluña.

 

 

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