No es un simple proyecto de conformación, es un sueño del trabajador

El 23 de marzo pasado se efectuó la ceremonia inaugural de la construcción de viviendas para diez mil núcleos familiares en las zonas de Songsin y Songhwa en Pyongyang de la RPD de Corea.

El proyecto de conformación del nuevo reparto atrajo la atención de los participantes.
Kim Jong Un, Presidente de Asuntos Estatales, pronunció el discurso en el acto.

Él dijo que edificar viviendas de tal envergadura en Pyongyang es un sueño que nuestro Partido viene acariciando y por el que ha hecho preparativos desde hace mucho tiempo con la finalidad de procurarles a los capitalinos un entorno vital más estable y culto, y continuó que esta gigantesca obra que proyectan el Partido y el Estado no persigue
ningún lucro económico, sino que es una labor noble a través de la cual las riquezas del Estado y el trabajo creador de las masas laboriosas redundarán literalmente en beneficio de los mismos trabajadores.

Asimismo, acentuó que los rascacielos y otros edificios altos y singulares que por el momento solo aparecen sobre el plano llenarán a fines del año las zonas de Songsin y Songhwa y esto volverá a manifestar plenamente las potencialidades del Estado y la creatividad del pueblo.

De hecho, la construcción de tal envergadura es algo que va más allá de toda imaginación. La obra se lleva a cabo en circunstancias completamente diferentes a las del comienzo de la construcción del reparto Ryomyong hace cinco años y es una inmensa y difícil obra que exige trabajar muchísimo más que en la anterior en un periodo muy corto. Además, esta labor se realiza en medio del bloqueo fronterizo iniciativo de la RPD de Corea a fin de superar la crisis sanitaria del mundo.

Pero, el mandatario coreano no se rinde ante la condición pésima actual. Es más, no evade cualquier sufrimiento y dificultad en aras del pueblo.

En fiel cumplimiento de su propósito, todos se movilizan en la construcción. Se le suman tanto los constructores profesionales como los militares. Los edificios metamorfosean sus aspectos de la noche a la mañana. Se manifiesta de nuevo el hecho de que en la RPD de Corea la decisión de su Dirigente se hace la realidad.

El plano de la conformación no es la de lejano futuro. A fines de este año, la sociedad internacional verá una escena en que los rascacielos y otros edificios altos llenarían las zonas de Songhwa y Songsin cambiando de forma más moderna la ciudad y los capitalinos se mudarían a nuevas casas con un entorno vital más estable y culto.

DEJA UNA RESPUESTA