
Con motivo del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, toda la población envía
una calurosa felicitación a las mujeres en los puestos de trabajo y familias en la RPD de
Corea.
Este fue el discurso de felicitación con motivo del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer
El 8 de marzo tuvo lugar en el Palacio de Deportes de Pyongyang de la capital de la
RPD de Corea la función conmemorativa del Día Internacional de la Mujer, ocasión en
que el Presidente de Asuntos Estatales Kim Jong Un pronunció un discurso conmovedor.
Deseó a todas las mujeres del país la dicha, buena salud y belleza eterna.
Sus palabras estaban llenas de sinceros elogios a la hermosura de la mujer coreana. Por
supuesto, esta no se refería solo a la belleza de la apariencia externa.
En la actualidad las coreanas, no menos que los hombres, dedican esfuerzos
desinteresados a la prosperidad nacional en todas partes de la construcción socialista. No
habrá en nuestro planeta un país como la Corea socialista que alcanza desarrollos
ostentosos aun en medio de bloqueos herméticos y sanciones perversas y persistentes sin
precedentes de las fuerzas hostiles.
La fuerza que le permitió superar todas aquellas dificultades y pruebas se encuentra
precisamente en la ternura y abnegación de las mujeres. Es por eso que el mandatario
expuso su sincero agradecimiento a la belleza de las mujeres coreanas. Probablemente los
coreanos habrían percibido en los rostros de las generaciones de sus abuelas y madres la
fortaleza con que vencieron todas las pruebas, la genuina fuerza del amor y la mirada
benevolente con que formaron a sus nacidos como personas rectas. Y en las imágenes de
las féminas de nueva generación, la enérgica vitalidad, el optimismo y la confianza de
quienes saben reír ante las dificultades y vencerlas.
El cuerpo frágil –señaló el mandatario coreano-revela fortaleza. El rostro pueril denota
valentía. Las profundas arrugas, testimonio del arduo camino que ha recorrido, infunden
más respeto. Por todo ello, la mujer coreana es incomparablemente bella y he aquí su
encanto peculiar.
El discurso del líder coreano encierra también una solicitud encarecida de que
ellas, en futuro también, contribuyan a lograr la prosperidad nacional y la armonía
de la sociedad con la fuerza del amor y abnegación.
Él cree que los hombres dedican todo lo suyo en aras de la prosperidad de la
patria porque desean ser dignos y mantener el decoro ante sus queridas madres,
esposas, novias e hijas a quienes evocan en unión de la sagrada patria, y que
guiados por la atenta mano de tan loables mujeres, el país avanza más rápido gracias
a su peculiar fuerza e inteligencia y su noble sacrificio.
Por eso, el mandatario rindió el discurso de felicitación con motivo de la fiesta de las
mujeres en que expuso su sincero agradecimiento.
































