
En medio de que se eleva más el entusiasmo patriótico de todo el pueblo
encaminado a lograr grandes transformaciones y avances en apoyo del programa
revolucionario presentado por el 9o Congreso del Partido del Trabajo de Corea
(PTC), todos los ciudadanos y familias de la República Popular Democrática de
Corea celebraron el 78o aniversario del Día Nacional.
En el Palacio de los Congresos de Pyongyang tuvieron lugar solemnemente el día
9 la ceremonia de izada de la bandera nacional y el acto central de juramento por
el aniversario 78 de la fundación de la RPDC.
Asistió a los actos el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del
PTC y Presidente de Asuntos Estatales de la RPDC.
Estuvieron presentes los miembros del Presidium del Buró Político del Comité
Central del PTC y otros cuadros del Partido, el gobierno y las instituciones de las
fuerzas armadas, los directivos del Presidium de la Asamblea Popular Suprema, el
Consejo de Ministros, los comités, ministerios y órganos centrales, los miembros
de mando del Ejército Popular de Corea (EPC) y los diputados a la Asamblea
Popular Suprema en esta capital.
En la sede de los actos estaba enfilada la Guardia de Honor del EPC.
Se efectuó la ceremonia de izada de la bandera nacional de la RPDC.
Escoltando la bandera nacional, los guardias de honor entraron con solemnidad en
la sede de la ceremonia.
Todos los participantes rindieron el sublime homenaje hacia la bandera nacional
que implica el orgullo e ímpetu valeroso de Corea y su pueblo heroicos que
cosecharon una victoria valiosa y llevaron al cenit la dignidad y honor de la
República explorando con el ferviente patriotismo el camino desconocido por la
historia.
Se izó la bandera nacional de la gloriosa RPDC.
Los participantes estaban muy entusiasmados con el deseo de dedicar toda su
fuerza, sabiduría y pasión a la lucha honrosa por llevar adelante la gran historia de
nuestro Estado en plena prosperidad.
A la voz guía del Jefe de Estado, los participantes juraron delante de la sagrada
bandera nacional dedicar el cuerpo y alma a mantener la grandeza y hermosura
de la patria al defender la soberanía de la RPDC y el interés del pueblo coreano,
ser infinitamente fieles al fomento del bienestar del pueblo y desarrollo del Estado
como miembros responsables que sirven para el Estado y el pueblo, proteger
estrictamente la Constitución de la República y cumplir rigurosamente su
obligación legal, defender con firmeza el ideal y régimen socialistas y dedicar toda
su lealtad a la querida patria.
Luego, el Secretario General pronunció un discurso de felicitación a todo el pueblo
con motivo del Día Nacional.
El camarada Kim Jong Un extendió las calurosas felicitaciones y agradecimiento a
todos los trabajadores, los oficiales y soldados del Ejército Popular y todas las
familias del país que registran creaciones incesantes y hacen esfuerzos
infatigables y contribución responsable por la prosperidad y desarrollo del país.
Envió las congratulaciones cordiales a los compatriotas en ultramar y sus
organizaciones que comparten siempre el alma con la patria deseando el avance
victorioso de la República, y rindió la gratitud especial y sublime respeto a los
oficiales y soldados del EPC incorporados en las operaciones militares en el
extranjero.
Se acelera a toda velocidad la realización de nuestros ideales y se redobla nuestra
capacidad de lucha para el respecto, gracias al patriotismo, esfuerzos voluntarios
y contribución abnegada de todos los ciudadanos que desean la prosperidad del
país, dijo y agregó que como resultado de la lucha ardua del pueblo coreano, se
han elevado incomparablemente con el año pasado el prestigio y dignidad del
Estado y duplicado el ímpetu de adelantar la época digna, poderosa, pacífica,
segura, innovadora y próspera.
Recalcó que con el avance de nuestra causa socialista, se agrandan los ideales y
aspiraciones antes que la alegría y complacencia.
La realidad de nuestra revolución en que luchamos por el futuro con la meta más
ambiciosa que la actual y logramos el desarrollo vigoroso al estilo nuestro,
patentiza la potencialidad inagotable y la unidad inquebrantable de nuestro Estado
y la fe absoluta en nuestro porvenir, destacó y agregó que este progreso
fulminante se realiza precisamente por el pueblo coreano inteligente.
El presente orgulloso de nuestro Estado es sustentado por el alma y empeños
irresistibles del pueblo justiciero que ama y respalda al país y le dedica su fidelidad,
puntualizó.
El orgullo y dignidad singulares sobre el gran Estado, el ferviente sentimiento de
amor a la patria y las habilidades excepcionales y la fuerte dignidad del pueblo
coreano nos hacen aspirar al futuro de la RPDC más poderosa, próspera y
hermosa, acotó y añadió que este anhelo común une a nuestro Estado y a todo el
pueblo, recarga sin cesar el poderío estatal e infunde la fe en sí mismo, coraje e
inagotable creatividad con que podemos acortar el tiempo.
El camarada Kim Jong Un manifestó la determinación del Partido y el gobierno de
dar pasos más largos y lograr un avance vigoroso asumiendo la responsabilidad
más pesada con todos sus esfuerzos posibles, y afirmó que habrá siempre
victorias y glorias en el avance del pueblo grandioso, inteligente y valiente.
E hizo votos por la tranquilidad, alegría y felicidad de todos los habitantes y todas
las familias del país.
Conmovió a todos los participantes el discurso entusiasta del camarada Kim Jong
Un quien declaró la inconmovible convicción y voluntad de adelantar el porvenir
del Estado poderoso, próspero y hermoso depositando la confianza absoluta en el
ferviente patriotismo, sabiduría e inagotables facultades creadoras de nuestro
pueblo grandioso, inteligente y valiente.
Cuando el camarada Kim Jong Un puso fin a su discurso, estallaron las
aclamaciones estruendosas de «¡Viva!».
Todos los participantes redoblaron la férrea voluntad de cumplir con sus
responsabilidades pesadas atribuidas por el pueblo, al poner en pleno juego la
pasión infatigable y empeños tesoneros poniéndose a la cabeza de la causa
histórica por la gloria imperecedera de nuestro Estado y la victoria del socialismo
al estilo coreano en apego a la idea extraordinaria del gran camarada Kim Jong
Un sobre la construcción del Estado centrado en las masas populares.

































