
Para preparar eterno cimiento de la construcción de la patria rica y poderosa
A medida que pasa el tiempo, el pueblo coreano recuerda con más añoranza la noble vida y los méritos inmarcesibles del gran Dirigente Kim Jong Il quien preparó en este territorio el eterno cimiento para la construcción de la patria rica y poderosa.
Aun en el periodo de la Marcha Penosa de mediados de la década de 1990 cuando se decidía el destino del país y el pueblo en medio de pésimas dificultades, el gran General enarboló la bandera del Songun y abrió el ancho camino de la construcción del Estado rico y poderoso compartiendo la alegría y la pena con la población.
Presentó el nuevo lineamiento de la construcción económica en la época del Songun de priorizar la industria de defensa nacional y desarrollar simultáneamente la industria ligera y la agricultura e iluminó a las claras el rumbo y las vías de la edificación del Estado económicamente poderoso.
En virtud de su entusiasta orientación se consolidó sin cesar la autoctonía de las industrias básicas como la metalúrgica, la química y la eléctrica, se levantaron por doquier del país modernas bases de industria ligera que aportan a la mejora de la vida poblacional, se transformó la tierra del país como terreno digno de la Corea socialista y se prepararon otras preciosas riquezas que contribuyen al fomento de la economía independiente.
Sus imperecederos méritos acumulados en toda su vida en bien de la patria y el pueblo brillarán para siempre junto con la historia de la patria que se hace más rica y prospera.








































