
En el punto de viraje en que se abre nueva era de construcción del Estado
poderoso y próspero en el trayecto de la revolución del Juche, el heroico Ejército
Popular de Corea celebra el 9º Congreso del Partido del Trabajo de Corea como
un gran cónclave de victoria y gloria.
Con la absoluta seguridad en la nueva meta victoriosa indicada por el PTC y la
firme confianza en sí mismo, el EPC se puso con dignidad en la línea de partida
del trayecto revolucionario que promete nueva prosperidad.
Al ponerse a la cabeza de la lucha exploradora e innovadora que perdura año tras
año en compañía de las pruebas y desafíos de toda índole, asumiendo una misión
pesada incomparable con ningún ejército del mundo, el invicto ejército
revolucionario del Partido desempeñó perfectamente su papel con gran devoción
por el Estado y el pueblo e hizo realidad todos los proyectos, decisiones, deseos e
ideales del Partido.
Esto es un gran orgullo y ánimo para el PTC y simboliza su sagrada dignidad e
inagotable fuerza.
Cuanto más se agrandan la confianza y esperanza del Partido y el pueblo, tanto
más se hace vigorosa la marcha del EPC con los gloriosos estandartes en que
está grabado el emblema del PTC.
Como muestra de tal temperamento del EPC, tuvo lugar con solemnidad por la
noche del día 25 el desfile militar en celebración del 9º Congreso del PTC.
Formaba un mundo fascinante con iluminaciones decorativas la Plaza Kim Il
Sung, sede de la parada militar donde el ejército selecto dará inicio con su
marcha impetuosa a la lucha innovadora de nueva etapa destinada a lograr un
progreso en el cumplimiento de la causa socialista con gran emoción y júbilo de
haber reelegido como Secretario General del PTC al camarada Kim Jong Un,
destacado dirigente de la revolución del Juche y símbolo de todas las victorias y
glorias.
En el desfile militar participaron 50 columnas de marcha a pie inclusive las
formaciones de la caballería de honor, las de todos los tipos de ejército y
especialidades de armas, las de soldados especialistas y las escuadrillas de
aviones.
Tomó asientos para intérpretes la orquesta del Coro Estatal Benemérito.
Los infantes paracaidistas demostraron sus habilidades adornando el cielo
nocturno de la Plaza con la caída colectiva y enarbolando la bandera nacional y la
del Partido.
Como prólogo de la gala, hubo una actuación de la banda militar general integrada
por la banda militar central del Ministerio de Defensa Nacional, las otras de las
unidades combinadas a todos los niveles del EPC y la femenina de instrumentos
de viento del Ministerio de Seguridad Pública.
A continuación, entraron en la plaza las formaciones de parada llenas del orgullo y
honor de las fuerzas armadas revolucionarias de haber defendido en lo político y
militar el IX Congreso del PTC.
Estaba impregnada en los rostros de los militares, representantes selectos de las
fuerzas armadas de la República, y sus armas, la gallardía majestuosa de nuestro
ejército que defiende con firmeza el Estado y el pueblo y acatan con fidelidad la
idea y propósito del Partido.
Hubo la ceremonia de entrada de los estandartes militares de las unidades
combinadas de todos los niveles del EPC.
En defensa de la bandera del PTC, estaban enfilados en la pista de desfile los
estandartes militares, llenos de la fidelidad y las proezas, que escribieron la
crónica leyendaria y heroica, glorificando el nombre sagrado del ejército poderoso
a la cabeza de la batalla de defensa de la soberanía y el pueblo y de la gran
campaña de creación.
Cuando llegó a la plaza el camarada Kim Jong Un, Secretario General del PTC y
Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática de Corea,
estallaron las estruendosas aclamaciones «¡Viva!» y se lanzaron los fuegos
artificiales en el cielo nocturno de la capital.
El camarada Kim Jong Un fue acogido cortésmente por los miembros de mando
del Ministerio de Defensa Nacional y los comandantes de tipos de ejército y
grandes unidades combinadas del EPC.
Cuando él subió a la tribuna junto con los miembros de mando del EPC, volvieron
a estallar las estruendosas aclamaciones.
El Secretario General respondió cordialmente con su mano alzada a las columnas
y los espectadores.
Los miembros de la Organización de Niños de Corea entregaron los ramos de
flores al estimado padre Mariscal.
Salieron a la tribuna los miembros del Presidium del Buró Político del CC del PTC
y otros cuadros del Partido y el gobierno, los secretarios jefe de los comités
partidistas provinciales, los directivos de los ministerios y órganos centrales y los
jefes del grupo de felicitación de los coreanos en Japón y el otro de la Asociación
General de Coreanos en China.
Se distinguían en los asientos para invitados los participantes en el congreso
partidista, los ameritados y los innovadores laborales.
Fueron invitados a la tribuna como huéspedes especiales los cuadros veteranos
que trabajaron largo tiempo en el Partido, el gobierno y la capa militar.
Se veían entre los espectadores los oficiales y soldados del EPC, los brigadistas
juveniles, los funcionarios y trabajadores de la ciudad y los alumnos de las
escuelas revolucionarias.
Se efectuó el acto de izada de la bandera nacional.
Recibiendo el saludo de los estandartes de las unidades combinadas a todos los
niveles del EPC, la escolta de bandera nacional se dirigió al asta.
Mientras se interpretaba el himno nacional de la RPDC, se izó la sagrada bandera
nacional.
Se dispararon 21 salvas en conmemoración del 9º Congreso del PTC.
Conmovieron tanto a los participantes las detonaciones que hacen recordar la
trayectoria de 5 años pasados en que marcharon a todo galope hacia el 9º
Congreso partidista desde su octava edición y redoblar la fe en la nueva
trayectoria.
El Secretario General pronunció un discurso histórico.
Ante todo, expuso su emoción de acoger en la Plaza Kim Il Sung de donde
partieron con la decisión de nueva búsqueda hace cinco años el momento de
gloria a comenzar otra lucha sagrada que deben continuar. Y agregó que para
celebrar este instante de hoy, nuestro pueblo y ejército, los más justicieros,
resistentes e ingeniosos del mundo escribieron la crónica de una lucha tan noble,
patriótica y sagrada con los registros valiosos dedicando sin vacilación alguna todo
lo suyo precioso.
El desfile de hoy demostrará sin reservas el gran ánimo y el fervor revolucionario
de nuestro pueblo y militares, empeñados en una nueva y gran búsqueda con el
orgullo de haber hecho el balance de una lucha realmente penosa, señaló y
extendió un cordial agradecimiento a todas las organizaciones y miembros del
Partido, los obreros y trabajadores de distintos sectores y los jóvenes
vanguardistas quienes han iniciado el camino de lucha con nuevas perspectivas,
con el honroso recuerdo y la redoblada confianza.
Esta plaza, testigo del trayecto glorioso de nuestro Partido y ejército, es hoy
escenario de una parada militar, primer acto significativo que conmemora el 9º
congreso partidista, mencionó y prosiguió que la pista de esta parada es el camino
de lealtad y hazañas que las fuerzas armadas de la República deben continuar sin
detenerse al frente de la revolución, en una posición elevada en que ésta y la
época las han colocado.
Subrayó que al Ejército Popular le corresponde seguir desempeñando
fidedignamente el papel protagónico de nuestra gran era como fuerzas armadas
revolucionarias fieles al Partido, meollo de la defensa nacional, explorador de
cambios enormes y artífice de la felicidad del pueblo y presentó la tarea que
pueden cumplir solamente nuestras fuerzas armadas.
Todo el pueblo avanzará valerosamente por el camino abierto por tropas y
militares de hierro de todo el ejército, y Corea no se detendrá en su horario hacia
la meta ambiciosa, recalcó y exhortó fervorosamente a luchar con ímpetu en esta
nueva época abierta por el 9º Congreso del Partido, en aras de la dignidad y
prosperidad de nuestro gran Estado y la causa de nuestro socialismo
indestructible.
Todos los reunidos corearon las consignas de fidelidad reflejando el solemne
juramento de conducir con vigor la nueva marcha histórica del PTC con el mismo
espíritu y temperamento con que prepararon la era dorada de grandiosos cambios
de nuestro Estado.
Acto seguido, se realizó la revista de los preparativos de la parada.
El ministro de Defensa Nacional de la RPDC, No Kwang Chol, revisó las unidades
de desfile.
Al Secretario General del PTC le informó con cortesía el hecho de que está listo el
desfile militar.
Comenzó la marcha solemne de las columnas de desfile de las fuerzas armadas
de la República.
Avanzó al frente la formación de la caballería de honor con la férrea voluntad de
los oficiales y soldados del EPC de coronar la marcha de fidelidad para la
materialización de las resoluciones del Congreso partidista con los notables
méritos militares y las proezas valiosas.
Entraron en la plaza las formaciones de guardias de corps que escoltan a ultranza
el CC del Partido encabezado por el gran camarada Kim Jong Un, Estado Mayor
supremo de la revolución coreana, y las de los cuerpos encargados de defender
inexpugnablemente la frontera meridional de la patria.
Con los comandantes de distintas tropas a la cabeza, dieron sus enérgicos pasos
las formaciones de las fuerzas navales y aéreas que defienden la primera línea de
defensa del Estado.
También, marcharon la formación de las fuerzas de operación especial, la de las
tropas de operación en el extranjero y la de los regimientos de ingenieros militares
en el extranjero.
El Secretario General envió un cordial saludo combativo a estas unidas selectas
que realizaron las indelebles proezas que se registrarán para siempre en los
anales de la patria demostrando al mundo la superioridad ideo-política y potencia
típicas del EPC que considera como su vida la fidelidad absoluta al PTC.
Los soldados dieron estruendosas aclamaciones «¡Viva!» al General Kim Jong
Un quien alcanzó los grandiosos milagros que tienen suma importancia para el
cumplimiento de la autóctona causa de construcción militar y dejó en claro ante la
época e historia el concepto del ejército poderoso y la ley de la victoria.
Desfilaron las columnas de los cuerpos que tienen la misión de defender la capital
Pyongyang y las costas marítimas de la patria y la profundidad de la retaguardia, y
el bloque de la Dirección General de la Guarnición Fronteriza.
Pasaron las columnas de divisiones de tanques y carros blindados, infantería
motorizada y asalto con fuego, la de la Dirección General de Exploración e
Inteligencia, la de francotiradores, la de infantería montañosa, la de soldados de
transmisiones y las de uniformados especialistas y guardias, haciendo gala del
temperamento invencible del ejército poderoso a que los enemigos no se atreven
a atacar.
Les siguieron los bloques de la unidad de acciones en las montañas de la
retaguardia enemiga, la de infantería paracaidista y la de desembarco y asalto, y
la de operación de transportación de municiones.
Entraron dando aclamaciones de lealtad las columnas de la Academia General
Militar Kim Il Sung, la Academia Militar Política Kim Jong Il, la Academia Militar
Política Kim Il Sung y la Escuela General de Oficiales Kang Kon, prestigiosos
planteles que afianzan la grandeza y la invencibilidad eternas de nuestras fuerzas
armadas revolucionarias.
Marcharon las formaciones del Ministerio de Seguridad Pública y el grupo móvil
especial para la seguridad pública que tienen la misión honrosa de defender la
revolución, el régimen y el pueblo en fiel acato a la idea y causa del Partido.
Avanzó la formación del Ejército Rojo Obrero-Campesino, fuerzas armadas civiles
que forman una muralla de acero en todas las partes del país mediante la
materialización cabal del lineamiento de nuestro Partido de armar a todo el pueblo
y convertir todo el país en una fortaleza inexpugnable.
La marcha a pie terminó con el paso de la fila de cadetes de las escuelas
revolucionarias que crecen como pilares de la revolución del Juche que se
encargarán del progreso del Estado y el ejército.
Convencido de que también en los 5 años posteriores por la materialización de la
resolución del 9º Congreso del Partido se elevará el desempeño distinguido e
insustituible por nadie del Ejército Popular, el camarada Kim Jong Un envió un
saludo estimulante a todos los participantes en el desfile deseando que el trayecto
combativo de las fuerzas armadas de la RPDC se coronara con sus méritos y su
buena fama.
Hubo vuelos en saludo a la parada.
Los aviones en forma del emblema del PTC y la cifra «9» que simboliza el
Congreso partidista pasaron el firmamento de la plaza lanzando salvas
maravillosas con el honor de haber registrado los méritos militares heroicos y
legendarios en la historia del Partido.
Unos aviones mostraron las habilidades de pilotaje volando a ras de tierra.
Se veía un mar de flores en la Plaza como muestra de la máxima gloria al gran
PTC que puso en el puesto cimero del siglo el prestigio absoluto e imperecedero
de nuestro Estado.
Se ofreció una típica función artística que llevó al clímax el ambiente del desfile.
Los intérpretes elogiaron patentemente las hazañas inmortales del Partido que
convirtió la patria más hermosa del mundo en el país poderoso y más prestigioso y
formó al pueblo como el heroico dotado del firme espíritu emprendedor, el ardiente
patriotismo y el ímpetu valiente.
La multitud respondió efusivamente a las canciones que describen la firme
voluntad y el anhelo del pueblo de adelantar el futuro de la potencia mejor del
mundo y hacer realidad todos los sueños de la prosperidad bajo la orientación del
gran Partido.
Terminada la gala artística, las estruendosas vivas hacia el camarada Kim Jong
Un volvieron a sacudir la Plaza produciendo ecos en el cielo nocturno de febrero.
El camarada Kim Jong Un respondió cordialmente a las aclamaciones de los
espectadores.
En la Plaza reinaba el sentimiento ideológico de todo el pueblo que confía y apoya
sólo al camarada Kim Jong Un con el credo de que bajo la guía del Partido se
realizarán todos los sueños e ideales y todas las glorias y felicidades de la vida
humana.
El desfile militar en homenaje del 9º Congreso del PTC se registrará en la historia
como festival político y militar que puso de pleno manifiesto la invencibilidad de la
causa revolucionaria del Juche, la del PTC, que explora el futuro radiante
poniendo a la cabeza las fuerzas armadas revolucionarias de flor y nata que
obedecen con absoluta fidelidad a la causa del PTC.

































