
Tuvo lugar con solemnidad el día 8 en el Palacio de Deportes de Pyongyang la función
artística en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, cuando en todo el país
reinan el amor, el respeto y las calurosas felicitaciones a las mujeres quienes cultivan el
futuro hermoso enlazando con un linaje de patriotismo a nuestras generaciones.
La sede de función estaba llena de júbilo y emoción de las mujeres quienes tuvieron el
honor de celebrar el 8 de marzo como fiesta más feliz con la presencia del entrañable
padre generoso.

Cuando el estimado camarada Kim Jong Un, Secretario General del Partido del
Trabajo de Corea y Presidente de Asuntos Estatales de la República Popular Democrática
de Corea, salió al palco junto con su señora Ri Sol Ju y su querida hija, estallaron las
estruendosas aclamaciones de «¡Viva!» de los participantes.
Vieron el espectáculo los cuadros directivos del Partido y el gobierno, las funcionarias
del Comité Central de la Unión de Mujeres Socialistas de Corea, las funcionarias
ejemplares, innovadoras laborales, ameritadas y trabajadoras de las instituciones y
empresas de la ciudad de Pyongyang.
Fueron invitados los representantes y los miembros de las representaciones
diplomáticas de varios países en la RPDC.
El Secretario General pronunció el discurso congratulatorio a todas las mujeres del
país.
Expuso su emoción profunda de acoger la fiesta de la población femenina poco
después del 9º Congreso del Partido.
Y dirigió agradecimiento especial a los excepcionales y desconocidos esfuerzos de las mujeres coreanas quienes vinieron registrando los momentos de su vida más hermosa y honrosa en cada período de la revolución y en cada página de la historia y hoy día sostienen firmemente la revolución dándole amor y sonrisa al país y reafirmando su coraje, ánimo y victoria.
Nuestra sociedad será más sólida y próspera cuando nuestras mujeres sigan la tradición
patriótica con su responsabilidad y papel insustituibles, recalcó y deseó a todas ellas
felicidad, salud y eterna belleza en bien de la patria, revolución y futuro.
Muy conmovidos por la bendición ardiente, los espectadores dieron las aclamaciones
entusiásticas al gran padre quien pone a las mujeres a la cabeza del pueblo más valioso
en el mundo y les entrega los laureles de todas las victorias logradas por nuestro Estado y
nuestra revolución.
Se interpretó el himno nacional de la RPDC.
Mientras se repercutía el preludio «Que tengan sólo la primavera en su futuro», los
miembros de la Organización de Niños entregaron los ramos florales de felicitación a las
mujeres.

Se pusieron en la escena las odas al PTC que cantan de todo corazón las coreanas, las
canciones famosas con el tema de patriotismo y otras folclóricas, así como diversas
piezas.
Mientras que cantaban apasionadamente las canciones de alabanza de todos los
habitantes, los artistas expresaron la máxima veneración de las coreanas al Partido madre
que aprecia tanto la pura conciencia y esfuerzos desinteresados de las mujeres que se
dedican para la prosperidad de la patria y las lleva al cenit de la gloria.
El espectáculo llegó al clímax con el coro femenino y coro «Viva nuestra Corea» y el
coro mixto y coro «Corea madre» que reflejan el entusiasmo de honrar más la
denominación de la mujer coreana que dedica su sinceridad patriótica para el Partido, el
régimen y la victoria de la causa socialista.
La función artística recibió calurosos elogios de los espectadores al demostrar bien la
férrea convicción y voluntad de las mujeres de vivir siempre como revolucionarias y
madres comunistas en el camino de seguir fielmente al Mariscal Kim Jong Un en aras
de la armonía y prosperidad eternas de la gran familia socialista y por la patria que
prosperará para siempre.



































