Africa y el terrorismo

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Antonio Yelpi A.

África subsahariana se envuelve poco a poco en el torbellino yihadista, ciertamente de este hecho surgen preocupaciones. Observamos como el fundamentalismo islámico es hoy una ofensiva de nivel global, con alcances nunca imaginados en Europa y Estados Unidos.  Vemos también como ciertos grupos se desparraman por África desde Nigeria a Camerún y países del centro África, donde los ataques también han provocado la muerte de decenas de civiles. En Níger, Chad, Somalia, Malí y Kenia, el yihadismo golpea sin contenerse y sin dar pausa.

Esta es  casi la cara oculta del Estado Islámico en África, poco comunicada por los medios occidentales; donde son miles las gentes que también huyen y tienen miedo de estos integristas, mejor dicho,   terroristas, fanáticos, locos y despiadados. Recordemos pues que muchos de estos grupos, marginales pero peligrosos juraron lealtad a la causa del Isis.

Cerca de 10.000 combatientes del grupo Estado Islámico (ISIS) y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) se encuentran actualmente en el continente africano, afirmó recientemente el ministro marroquí de Relaciones Exteriores, tras una reunión de la coalición internacional antiyihadista.

“En el marco de la evolución de la estrategia de Dáesh -acrónimo en árabe del ISIS-, África está entre las zonas más atacadas” con “zonas de vulnerabilidad explotadas por las redes terroristas”, declaró Nasser Bourita.

El ministro marroquí pidió una sinergia entre los países africanos y la coalición internacional dirigida por los Estados Unidos, cuyos directores políticos se reunieron en Skhirat, cerca de Rabat.

Dejando a un lado Siria, Irak y Afganistán, el continente africano es el lugar que sufre el mayor número de atentados y tiene más víctimas que Europa, explicó Bourita en una rueda de prensa con Brett McGurk, el enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump ante la coalición internacional.

Los atentados suicidas de estos últimos meses fueron perpetrados y  esto es nuevo, por jóvenes mujeres, a veces todavía adolescentes, adoctrinadas y manipuladas por estos líderes malignos. La guerra se extiende por doquier, a mano de un panyihadismo militarizado saliendo de las entrañas profundas del mundo árabe y del África subsahariana. Recordemos que estos no son solo actos terroristas o guerrillas. Boko Harán es un ejército irregular, al igual que sus pares del  Estado Islámico.

En los años 2000, la estrategia del grupo Al Qaeda consistía en movilizar terroristas individuales y mandarlos a la muerte de manera indiscriminada, con la ensoñación de un paraíso lleno de vírgenes para su gozo en la otra vida. Ahora, se trata de formar grupos permanentes de combatientes para ocupar territorios militarmente por el mero uso de la fuerza. Hoy estos grupos como Al Qaeda forman núcleos nómadas, se construyen ejércitos móviles, a menudo con fuerzas nacionales. Boko Harán sigue este patrón.

Su nombre real es Grupo Suní para la Predicación y el Yihad, pero son internacionalmente conocidos como BokoHarán. Fue allá por el año 2002 cuando un clérigo musulmán llamado Mohamed Yusuf decidió crear una secta fundamentalista a la que bautizó con el nombre de Compañeros del Profeta, embrión del actual Boko Harán.

Este es también  el modelo del Grupo Islamista Argelino, creado en los años 1990 antes del surgimiento de Al Qaeda, el que se está generalizando. Se trata de una situación cualitativamente nueva, que demuestra el debilitamiento de los Estados naciones y el fortalecimiento de un islamismo político militarizado, postnacional, funcionando a base de un fanatismo radical, maligno y enemigo de occidente,  tanto o más complejo de aquel de las cruzadas.

Durante décadas, Arabia Saudí ha incentivado y financiado al integrismo ideológico, tanto en el mundo árabe como en Asia y África subsahariana. Billones de dólares han sido gastados para sembrar lo que podríamos llamar la infraestructura mental sobre la que se cosecha hoy el integrismo, no es menor que ninguna monarquía del golfo acepte o apoye a los miles de refugiados que salen o intentas escapar en estampida desde una convulsionada  Siria, porque? Pues este es financiado desde allí.

“El monstruo creado para oponerse a la modernización política y democrática se escapa de las manos de sus dueños y se vuelve contra ellos”, esto lo decía hace unos días un destacado analista español y ciertamente tiene razón.

Hace unos meses el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA),  ha informado al Comisionado para la Paz y la Seguridad de los esfuerzos para neutralizar el grupo terrorista Boko Harán, incluyendo la puesta en funcionamiento de la Fuerza Multinacional Conjunta (FMM), creado por los Estados miembros de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad (CCLC) y Benín.

Pero la extrema violencia mostrada por la secta durante 2014 y el 2015 y 2017 años en el que se han producido unas 12.000 víctimas mortales en Nigeria y norte de África por parte de acciones subversivas sumado a su capacidad para hacerse con el control de amplias zonas donde los estados son ineficientes o ausentes, nos da una alerta del problema.

 “Las recientes acciones de Boko Harán suponen un auténtico salto exponencial que tienen que ver tanto con la fortaleza del propio grupo como con la ineficacia del Estado nigeriano para hacerle frente”, asegura Carlos Echeverría, experto en terrorismo yihadista y profesor de Relaciones Internacionales de la UNED “A diferencia de otros grupos yihadistas, Boko Harán no tiene una ideología muy elaborada, construyen a través de la acción, sin tesis muy profundas ni una coherencia clara, pero consentido objetivo de la oportunidad y la militarización. Ciertamente aquí el África enfrenta un problema grave.

Guinea Ecuatorial por ejemplo, es uno de los países Africanos que más se ha implicado en la lucha contra el terrorismo que azota África, firmando acuerdos de colaboración conjunta con otros países de la zona y apostando por la seguridad, cooperación y acciones de inteligencia.

Acciones sumadas a dos iniciativas relevantes, oportunidad en que dos organizaciones supranacionales han decidido tomar  medidas de cooperación y seguridad interna y externa debido a los crecientes y cada vez más sangrientos ataques de los fundamentalistas contra Nigeria, Níger, Camerún y Chad, la región de los grandes lagos y el África subsahariana en general.

Quedan por ver estos resultados de freno y contra,  pues las graves consecuencias que tendría en avance de estos grupos integristas es peligroso, amén de las atrocidades y el riesgo de desestabilización para toda África occidental y central,  la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) y la Comunidad Económica de los Estados del África Central (CEEAC) están juntas en esta tarea y lucha.

Solo ayer Unicef declaro que más de 1.4 millones de menores de edad han sido desplazados de sus lugares de origen, huyendo de los ataques armados del grupo Boko Harán en Nigeria y países vecinos En un comunicado emitido este viernes, Unicef indicó que el reciente aumento de la violencia en la región causó que 500 mil niños tuvieran que desplazarse de sus hogares tan sólo en los últimos cinco meses. Mientras en medio oriente otra diáspora de declara.

Un fundamentalismo sustitutivo de la mística, como todas las grandes palabras con mayúsculas, llámese patria, proletariado, dios o lo que sea: ahí comienzan los crímenes donde la muerte individual queda neutralizada por la causa colectiva. Así define el marco de estas acciones el destacado consultor Salvador Paniker.

Por último, un dato no menos anecdótico, Luego de haber perdido poder en Irak y Siria, los terroristas del Estado Islámico buscan nuevos métodos de financiamiento para el resurgir de su amenaza yihadista. El grupo SITE Intelligence reveló que ISIS utiliza tarjetas de regalo de iTunes y Google Play.

Esos cupones son comprados por fanáticos del Estado Islámico. Luego, la organización se encarga de convertirlos en dinero en efectivo vendiendo los códigos de las tarjetas por medio de la web.

De esta manera, los seguidores del grupo yihadista pueden obtener efectivo de manos de los terroristas sin necesidad de transferir dinero a través de bancos, claramente la tecnología y la informática son también fundamentales en esta guerra, ni santa ni de civilizaciones, sino que guerra a secas.

*Antonio Yelpi A es consultor internacional y presidente de la Fundación Global Africa Latina.

 

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